El apego

Sep 13, 2023

El apego es un concepto fundamental en la psicología que se refiere al vínculo emocional y afectivo que se establece entre las personas. Se trata de una conexión que se forma desde el nacimiento y que tiene un impacto significativo en el desarrollo emocional y social de los individuos a lo largo de sus vidas.

Algo más sobre el apego

El apego es un vínculo emocional que se establece entre dos personas, generalmente entre un niño y su cuidador principal y que influye en el desarrollo emocional y social del individuo a lo largo de su vida. 

La teoría del apego, desarrollada por John Bowlby, es una de las teorías más influyentes en la psicología moderna. Esta teoría sostiene que las experiencias relacionales tempranas moldean el funcionamiento interpersonal a lo largo de la vida. El apego se desarrolla a través de la interacción entre el niño y su cuidador y se caracteriza por la búsqueda de proximidad y seguridad en momentos de estrés o peligro.

Los modelos más funcionales (o seguros) de apego se consideran modelos “operativos”: tienen una
cualidad provisional que permite la modificación según la nueva experiencia. Por el contrario, los modelos inseguros de apego, tienden a ser más rígidos y por ello, se encuentran más limitados para encajar la nueva experiencia con las expectativas anteriores. Los modelos mentales de funcionamiento son más estables, mientras que el estado mental de la persona con respecto al apego fluctúa más. En general, el apego influye en la forma en que los adultos funcionan en sus relaciones cercanas. 


PRINCIPALES CONTRIBUCIONES AL ESTUDIO DEL APEGO

Teoría del apego de John Bowly

Sostiene que los niños están programados biológicamente para formar vínculos con los demás y que estos vínculos son fundamentales para el desarrollo emocional y social del individuo a lo largo de su vida. El apego se desarrolla a través de la interacción entre el niño y su cuidador principal y se caracteriza por la búsqueda de proximidad y seguridad en momentos de estrés o peligro. Bowlby consideró la relación de apego del niño con el cuidador en la primera infancia como un elemento crítico para su supervivencia, desarrollo físico y emocional. Además, planteó que el apego es una conexión duradera que se presenta de forma natural en los seres humanos. Según la teoría de Bowlby, el apego no se forma inmediatamente al nacer, sino que pasa por 4 distintas etapas o fases.

  1. Fase inicial de pre-apego (1-2 meses). El niño no discrimina a quien dirige los comportamientos de apego. La separación del cuidador primario puede no causar malestar, y el comportamiento de búsqueda de proximidad puede dirigirse a distintas personas disponibles.
  2. Fase de instauración del apego (2-6 meses). El niño empieza a discriminar entre los cuidadores y responde a ellos de forma diferenciada, manifestando preferencias.
  3. Fase de exploración activa y búsqueda de proximidad (alrededor de los 7 meses) o fase en que el apego completo resulta posible. El niño explora el entorno de forma más activa y es capaz de buscar la proximidad con cuidadores específicos. En este periodo es capaz de expresar completamente la búsqueda de proximidad y el comportamiento relacionado con la base segura. Por esta razón se empieza a combinar la preferencia por un cuidador con la protesta ante la separación de este.
  4. Fase de la «relación corregida por los objetivos», alrededor de los 3 años. En esta fase el vínculo de apego se consolida según un mayor nivel de sofisticación cognitiva del niño, negociando la proximidad a nivel psicológico o simbólico en lugar de solo físicamente.

Teoría del Apego de Mary Ainsworth

Fue una psicóloga canadiense que, junto a John Bowlby, desarrolló la teoría del apego. Ainsworth amplió la teoría conectando tres estilos de apego.

  1. Apego seguro: acceso equilibrado a impulsos de exploración cuando los niños se sienten seguros y a buscar protección en la conexión con el cuidador cuando hay alguna dificultad. Las respuestas a la reunión con la madre/cuidador, más que la separación, revela más acerca de la seguridad o inseguridad del apego en la díada cuidador niño. Los niños seguros, tras haber experimentado malestar por la separación, se demuestran seguros casi inmediatamente cuando reconectan con la madre y rápidamente vuelven al juego. Este tipo de flexibilidad y resiliencia parece derivarse de las interacciones con una madre sensible, con un adecuado nivel de responsividad a las señales y comunicaciones del niño.
  2. Apego inseguro evitativo: el niño no abandona la exploración y no parece afectado por la separación y retorno de la madre, su aparente falta de malestar puede ser malinterpretada como calma. La indiferencia superficial del niño evitativo, así como la posible ausencia de comportamiento de apego, puede reflejar una acomodación defensiva parecida al desapego que Bowlby había observado en niños de 2 y 3 años que habían sufrido separaciones forzosas de los padres. Ainsworth indicó que las madres de los niños evitativos habían rechazado activamente sus intentos de conexión, mientras que otros observadores observarían posteriormente que estas madres se aislaban cuando sus hijos parecían tristes. La inhibición de la expresión emocional, la aversión al contacto físico y a la búsqueda cuando se produce son signos del tipo de maternidad que produce niños evitativos.
  3. Apego inseguro ambivalente: Ainsworth identificó dos tipos estilos dentro de la categoría de apego ambivalente: los niños que se muestran enfadados y los que se muestran pasivos. En ambos casos, los niños se manifiestan demasiado preocupados por el paradero de la madre como para explorar libremente y ambos reaccionan a su partida con estrés intenso. Según las observaciones de Ainsworth, los bebés ambivalentes son hijos de madres más impredecibles o disponibles solo ocasionalmente y aunque las madres no rechazan verbal ni físicamente a los niños, su responsividad a las señales del niño se considera menos sensible. Las madres de bebés ambivalentes paren desalentar la autonomía de los niños de forma sutil o no sutil.
  • En el rencuentro, los niños considerados enfadados oscilan entre aperturas activas para la conexión con la madre y expresiones de rechazo.
  • Por otro lado, los niños considerados pasivos parecen capaces sólo de acercamientos débiles o implícitos de consuelo, como si estuvieran demasiado abrumados para acercarse directamente a la madre. Incluso en su presencia, estos niños buscan a una madre que no se encuentra allí.

En los años 60 y 70, introdujeron conceptos nuevos que, en los años 80, desembocarían en una ampliación enfocada a los adultos. Ainsworth diseñó una técnica para evaluar el tipo de apego en los niños, conocida como «Situación Extraña». Este experimento se llevó a cabo en una habitación pequeña recubierta con cristal para poder observar el comportamiento del bebé de manera cubierta. La muestra estuvo conformada por cien familias norteamericanas de clase media, con pequeños de edades entre seis y veinticuatro meses. Ainsworth identificó, de manera preliminar, el tipo de interacciones padres-hijo que tenían mayor probabilidad de generar un estilo de apego seguro, así como también los distintos tipos de apego inseguro. La clave de esta diferencia se encontraba en los patrones de comunicación entre el cuidador y el niño.

Teoría del Apego de Mary Main

Mary Main es una psicóloga estadounidense que ha realizado importantes contribuciones a la teoría del apego. En particular, Main ha desarrollado la teoría del apego desorganizado, que se refiere a un patrón de apego en el que el niño no tiene una estrategia clara para lidiar con el estrés y la ansiedad. Además, Main ha desarrollado una técnica de evaluación del apego llamada «Entrevista de Apego Adulto», que se utiliza para evaluar la calidad del apego en adultos. Esta técnica se basa en la idea de que los modelos mentales de apego que se desarrollan en la infancia continúan influyendo en la forma en que los adultos experimentan y se relacionan con los demás. Mary Main interpreta las modalidades de apego encontradas en los niños como “estrategias adaptativas” a las condiciones de cuidados en las que se crían y en este sentido, piensa que “los patrones inseguros de apego organizados –el evitativo y el ambivalente-resistente– pueden ser considerados como estrategias para mantener la proximidad con un padre cuya respuesta es inconsistente o limitada”.

En general, la teoría del apego de Main destaca la importancia de la seguridad emocional en las relaciones interpersonales y cómo los patrones de apego pueden influir en la forma en que las personas se relacionan con los demás a lo largo de su vida.